Speak up for justice for victims of the Putis massacre

Posted: under Artículos.

Marina has waited for justice for almost 25 years. In December 1984, government troops gunned down members of her family. 123 men, women and children were massacred the same day in the remote village of Putis in the Peruvian highlands.


When democracy was restored to Peru in 2000 the government created a Truth and Reconciliation Commission to examine the events of the past twenty years, including atrocities like the Putis massacre. They promised to grant compensation, both at the individual and community level, to those who had been affected by the violence.

Fuente: www.csw.org.uk/urgentactionperuputismassacre.htm?ea.url.id=20033&ea.campaigner.email=5XOpppxjwj8%2Ff47N2BJfYvANL4%2BtM2Qz&forwarded=true


Peruvian women stand by the mass grave in Putis.

Going back on its word…

Unfortunately the government, under the leadership of President Alan Garcia, appears to be going back on its word and is looking to scrap the compensation programme before it has even begun.  For years the government, under Garcia, has rejected responsibility for any of the human rights violations committed during the twenty year period of violence. They have blocked investigations into military officials thought to be responsible for human rights atrocities and weakened government bodies tasked with investigating cases and implementing programmes for compensation.


The government Council for Reparations (responsible for compensation for the victims) announced that it would have to shut down at the end of the month due to the government’s refusal to allocate funding for the creation of a Victims Registry, something the government said must be completed before compensation can be granted.

While the specific issue of compensation is extremely important to those who suffered violations of their human rights, it is part of a larger effort by the government to downplay the role it had in past human rights atrocities. Despite promises to implement the recommendations of the Truth and Reconciliation Commission, which included compensation, six years after the publication of its final report, the government has yet to do so. Rather than seeking true national reconciliation and working to correct the mistakes of the past, the government has chosen to ignore the cries for justice from the more than 70,000 victims.

Disappointment for the victims

This means that people like Marina – as well as the families of the victims of the Callqui Church massacre, which also occurred in 1984 at the hands of the military – may never receive any kind of compensation for their losses. Sadly, those most affected by this decision are those who suffered the most during the years of violence, those who have historically lacked any kind of voice – the impoverished and neglected Quechua communities of the Andean highlands.

Comments (0) Nov 13 2009

Actualidad militar

Posted: under Artículos.

Por Augusto Álvarez Rodrich

El recrudecimiento de los reclamos militares de los últimos meses parece ser consecuencia de la falta de un liderazgo en el sector Defensa que resuelva problemas en lugar de azuzarlos, y que permita avanzar hacia la correcta inserción del ámbito militar en la sociedad.

El pliego de reclamos castrense es amplio y variado, e incluye desde asuntos vinculados a la justicia militar, símbolos como el Museo de la Memoria, más dinero para las Fuerzas Armadas a través de un canon, y hasta una lucha abierta contra las ONG que parecería usarse para reemplazar los éxitos inexistentes en la lucha contra el narcoterrorismo en el VRAE.

El ministro Rafael Rey aprovechó el Día de las Fuerzas Armadas para plantear la creación de un fuero de justicia especial para los soldados que pelean en el VRAE. En su opinión, la falta de un marco normativo claro “no permite a los militares saber a qué atenerse cuando cumplen su deber”, pero constitucionalistas sólidos como Francisco Eguiguren y Samuel Abad coinciden en que ya existe un fuero de justicia militar reconocido en el artículo 173 de la Constitución y que juzga a los miembros de las Fuerzas Armadas que cometen un delito de función.

El otro reclamo reciente –y airado y prepotente– es por el proyecto de ley que busca otorgar una parte del canon y regalías por la futura explotación de recursos mineros y energéticos a las Fuerzas Armadas para que potencien el material bélico.

El ministro de Economía, Luis Carranza, ha planteado su oposición a esta forma de transferencia de recursos, entre otros motivos comprensibles, por la transparencia del gasto público. Ante ello, medios vinculados a los solicitantes han emprendido una campaña artera contra el titular del MEF, con portadas absurdas que lo acusan por la muerte y discapacidad de los militares y policías que operan en el VRAE.

Esto ocurre, además, cuando hay señales crecientes de descontrol de la corrupción en la fuerza armada. Anteayer, por ejemplo, se reveló una mafia integrada por personal del Ejército que abastecía de municiones nada menos que a las FARC.

Mientras ello ocurre, el jefe del Comando Conjunto de las FF.AA., Francisco Contreras, se despacha contra las ONG que, en su opinión, entorpecen a las instituciones castrenses.

Por último, Rey insiste en el poco interés por los crímenes de Putis. “Nos preocupan mucho más las muertes de ahora que un entierro de cosas que sucedieron en el pasado“, señaló en una exaltada conferencia de prensa en RPP. Rey sigue desentonando en el cargo de ministro de Defensa, como si no lo quisiera. Si realmente aspira a mantenerlo, debiera reconsiderar la exaltación que exhibe pues esta se ha convertido en el obstáculo principal para que lo ejerza a la altura del requerimiento.

Comments (0) Oct 06 2009

Declaraciones de Ministro Rey preocupan a deudos del caso Putis

Posted: under Artículos.

Asociación Paz y Esperanza

28 de setiembre

Las recientes declaraciones del Ministro de Defensa Rafael Rey sobre la no existencia de información oficial sobre los responsables de la matanza de 123 campesinos de la comunidad ayacuchana de Putis constituyen una reiteración de la minúscula voluntad del gobierno para asumir su responsabilidad de hacer efectivos los derechos humanos adoptando las medidas necesarias para asegurar el derecho a la verdad de las víctimas, y para que crímenes atroces no queden en la impunidad.

Así reaccionó Germán Vargas Farías, abogado y director nacional de la Asociación Paz y Esperanza, quien lamentó que altos funcionarios del Estado ignoren que por la naturaleza de la documentación requerida por el Ministerio Público para la investigación de crímenes contra los derechos humanos, no es aceptable alegar que ésta no existe, que ha sido eliminada o incinerada, en cuyo caso hace rato se debieron realizar las investigaciones del caso para determinar las responsabilidades a que hubiere lugar.

Para el representante de Paz y Esperanza es inadmisible que no se cuente con las hojas de servicio del personal que estuvo en la Base Militar instalada en Putis, que no se tenga idea de quien estaba a cargo de dicho destacamento, y que se ignore los desplazamientos de una patrulla militar más aún cuando debe haberse reportado siquiera un incidente referido a la muerte de más de cien personas. Las dudas sobre la seriedad de las indagaciones hechas por el Ministro de Defensa son razonables, aquí parece existir pereza o ineficiencia para investigar, o ánimos de encubrimiento, señaló Vargas.

Ante la incertidumbre por alcanzar justicia, familiares de las víctimas han anunciado que insistirán ante la Segunda Fiscalía Supraprovincial de Ayacucho, encargada de la investigación del caso, para que conforme a sus facultades realice la búsqueda de la información en los archivos del Ejército, y se logre obtener la relación de oficiales que permita identificar a los autores de la barbarie ocurrida el 13 de diciembre de 1984.

El abogado de las víctimas Milton Campos, refirió que si el ministro Rafael Rey cree que su principal deber es proteger a los militares está en su derecho, pero si cree que eso implica evadir responsabilidades es otra cosa. La mejor defensa de nuestras fuerzas armadas es limpiarlas de criminales, y un ministro debe confiar que si hoy en día un fiscal o un juez deciden investigar a un presunto criminal, lo hará independientemente.

Comments (0) Oct 06 2009

Las declaraciones de Rey preocupan

Posted: under Artículos.

La Primera

Las recientes declaraciones del ministro de Defensa, Rafael Rey, sobre la supuesta inexistencia de información oficial acerca de los responsables de la matanza de 123 campesinos de la comunidad ayacuchana de Putis, constituyen una reiteración de la minúscula voluntad del gobierno para asumir su responsabilidad de hacer efectivos los derechos humanos adoptando las medidas necesarias para asegurar el derecho de las víctimas a la verdad, y para que crímenes atroces no queden en la impunidad, sostuvo Germán Vargas Farías, director nacional de la Asociación Paz y Esperanza, que patrocina a los deudos de esta matanza.

Comments (0) Oct 06 2009

HIJOS DE PUTIS

Posted: under Reporte de medios.

Desde el tercer piso

Me molesta mucho cuando un civil se arroga la defensa de las Fuerzas Armadas para justificar crimenes que nuestros ciudadanos de uniforme no justifican.  En realidad, algunos cavernarios civiles intentan guarecerse “en nombre de nuestros soldados” para justificar violaciones de los derechos humanos.  Lo peor es que le hacen un flaco favor a quienes cumplieron con su deber y su trabajo sin vulnerar los derechos de nadie, como fue el caso de cientos de miembros de nuestras Fuerzas Armadas.

La mañana de ayer, se presentó en Ampliación de Noticias uno de estos sujetos con mentalidad de Atila el Huno en pleno siglo XXI. Por desgracia, este señor es Ministro de Defensa. Vía RPP, sus lamentables declaraciones:

Rey Rey refirió que durante su gestión al frente del Ministerio de Defensa hay tres puntos importantes en los que de deben “batallar”: derrotar al narcoterrorismo, conseguir que hayan leyes claras que protejan a los militares y una concientización de la opinión pública para que se entienda lo que hacen los militares.

Los militares nos han defendido siempre, incluso en los casos mal defendidos, incluso cuando han habido excesos no lo han hecho para atacarnos sino para defendernos, equivocadamente en su método pero como se ha dicho eso son los menos casos“,  refirió.

Si ustedes suman todos esos excesos que han habido: La Cantuta, Barrios Altos, Accomarca incluso Putis u otros más, no llegan a mil. No estoy diciendo que las cifras no sean importantes, basta una persona maltratada o asesinada para que nos escandalicemos pero no es justo atribuirle 21 mil muertes a las Fuerzas Armadas”, sentenció.

Consultado particularmente por las muertes en Putis, en el distrito de Santillana, provincia de Huanta (Ayacucho), donde se han hallado fosas con cadáveres de niños y campesinos ejecutados, manifestó que “no hay información oficial” que explique estos crímenes.

Precisó que él ha hecho la búsqueda de información al respecto, y que le “consta” que su antecesor Ántero Flores Aráoz también lo hizo.

Reconoció que nadie hasta el momento ha reconocido los excesos ocurridos en Putis. “Quizá eso sea porque nos preocupa mucho más las muertes de ahora que un entierro de cosas que sucedieron en el pasado“, acotó.

Varias cosas que comentarle al Ministro:

1. La primera de ellas, es que los militares no necesitan de una legislación especial que los proteja para el combate en el VRAE. Crear “legislación de emergencia” no resuelve el problema, sino contar con mejor equipamiento, mayor logística y, por supuesto, mejor inteligencia. A menos que el Ministro presuma que la única manera de derrotar a los rezagos de Sendero sea violando derechos humanos, cuestión que no creo que sea el pensamiento de quienes van a combatir en el VRAE o de sus compañeros de armas.

2. Queda claro que la real preocupación del Ministro se centra en los procesos judiciales centrados en el periodo 1980 - 2000. Frente a ello, cabe recordarle aquello que mencionó Ricardo Uceda en un reciente reportaje sobre estos casos:

Para los voceros del sentimiento militar, especialmente los generales en el retiro, hay una conspiración izquierdista que se ha apoderado de los juicios. Hoy por hoy, esta es más una posición para el debate político, porque más allá de la actuación de ONG de derechos humanos –que tienen menos influencia y recursos que en la década pasada– lo que está avanzando son las lentas maquinarias del Ministerio Público y del Poder Judicial con su propia lógica y tradiciones, y basadas en leyes ineludibles, mientras siguen apareciendo cadáveres. Los que no aceptan esta realidad pretenderían impedir los procesos con medidas de carácter legal y político, pero no necesariamente los propios militares estarían de acuerdo.

Y de hecho dar una amnistía - que es lo que Rey, Giampietri y otros de este mismo grupete buscan al final - no solo es inviable jurídicamente, sino que ayudaría poco a las Fuerzas Armadas. Sobre todo, porque nuevamente volveríamos al mismo error de 1995: Confundir a héroes con miembros del Grupo Colina.

3. Dado que a Rafael Rey le importa poco “el entierro de personas que murieron en el pasado” tal vez sea el momento de recordarle que pasó en Putis. Hace un mes, Augusto Alvarez Rodrich recordaba (en una columna cuyo título he tomado prestado hoy):

En 1983, Sendero Luminoso controlaba la zona de Huanta, incluyendo Putis, cuyos pobladores tuvieron que huir al cerro, aterrados, luego de que el terrorismo impidiera la realización de las elecciones municipales, y el teniente gobernador fuera asesinado y dejado tirado con un letrero que decía “si alguien se levanta en nuestra contra será exterminado”.

Un año después, se instaló ahí una base militar que le dio cierta confianza a los comuneros. Cuando los militares los invitaron a regresar a Putis, les hicieron caso. Y cuando les hicieron cavar unos huecos donde les dijeron que construirían unas piscigranjas de truchas, quizá hasta se sintieron afortunados.

Pero lo que cavó la gente de Putis fue su propia tumba. Los soldados –que los miraban como prosenderistas– los metieron ahí después de asesinarlos, pero antes los hicieron ver cómo violaban a sus mujeres y mataban a sus 19 hijos de entre 4 y 7 años.

Además, los asesinos se quedaron con su ganado, el cual después vendieron. Así encontraron la muerte 123 personas. Es que los responsables no querían ningún testigo. Pero hubo quienes lo contaron y así lo pudo registrar la CVR.

Para completar la historia, hay que mencionar que, hasta ahora, el proceso judicial avanza a paso de tortuga. Y todo porque una entidad estatal no entrega la información necesaria para identificar a los responsables. Ya se imaginan cual entidad ministerial es. Tan escandaloso es este caso que hasta una persona poco proclive a las investigaciones sobre violaciones de derechos humanos como Aldo Mariátegui ha señalado que el hecho merece ser judicializado y que debe contarse con el apoyo del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas para esclarecer los hechos.

4. Como señala AAR en su columna de hace unos días:

Asimismo, los grupos vinculados a la defensa de los derechos humanos deben esforzarse para que, sin ceder un ápice en el imperio de la ley, se reconozca mejor el significativo papel de la fuerza armada y policial contra el terrorismo, el de antes y el que todavía queda.

De hecho, en relación al presente, algunas cosas se han venido haciendo. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos viene teniendo un rol más activo en la defensa de derechos de miembros de las Fuerzas Armadas. Algunos de los ejemplos: Apoyo a proyectos de Ley sobre prestaciones de salud gratuitas para discapacitados de las Fuerzas Armadas y sobre bono especial indemnizatorio para personal que fallece o sufre discapacidad total en acción, comunicaciones al Ministerio de Defensa solicitando que se coloquen los dispositivos necesarios para hacer transplantes de piel a soldados heridos en el VRAE y visitas a los soldados heridos. Incluso la FAP agradeció una carta de solidaridad de la CNDDHH con los tres fallecidos de dicha institución en el ataque terrorista del 2 de septiembre de 2009.

Por si fuera poco, el Instituto de Defensa Legal y Desco han presentado un Diagnóstico sobre Personal Militar en Situación de Vulnerabilidad y junto a otras organizaciones han lanzado la Red “Ciudadanos defendiendo Ciudadanos”, centrada en la mejora de la situacion de los jóvenes que prestan servicio militar en el país, así como de las mujeres que sirven en los institutos armados.

Y sobre el pasado, cabe recordar que en el Informe Final de la CVR, Tomo V, se narra la historia de las localidades de Chungui y Oreja de Perro, en Ayacucho, que fueron de las mas afectadas por el conflicto. Y allí se cuenta esta historia:

La segunada etapa, relacionada con los cambios en la estrategia contrasubversiva, ejemplifica muy bien cómo hubieron importantes márgenes de discrecionalidad de los comandos de las fuerzas del orden, junto con un importante cambio de actitud frente a la población civil en cuyo territorio se estaba llevando a cabo el conflicto armado interno. En ese sentido, tenemos que reconocer la actuación del Mayor Miguel Seminario “Ayacuchano” que, en lugar de seguir aniquilando indiscriminadamente a la población decide recuperarla de manos de la subversión. Ello favoreció a que muchos se animaran a desertar del PCP- SL y se incorporaran a formar comités de autodefensa. Este cambio de estrategia contrasubversiva coincide con un hartazgo de la masa que empieza a desertar.

Comments (0) Oct 06 2009